La Cámara de Diputados se prepara para una sesión clave este miércoles a partir de las 15, en la que el oficialismo buscará aprobar la reforma de la Ley de Glaciares, un proyecto que ya tiene media sanción del Senado y que modifica los presupuestos mínimos de protección para áreas periglaciares. El oficialismo confía en contar con los votos necesarios: según estimaciones, junto a sus aliados circunstanciales -que incluyen a diputados peronistas de provincias cordilleranas- podría alcanzar hasta 140 votos.
Los números y los apoyos
La Libertad Avanza cuenta con el respaldo del PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca y Producción y Trabajo, además de sumar un puñado de votos de Unión por la Patria y de Provincias Unidas. Así lo refleja el dictamen de mayoría logrado este martes en el plenario de las comisiones de Recursos Naturales y Asuntos Constitucionales, mientras que la oposición firmó dictámenes de rechazo.
El contexto: la oposición apunta a Adorni
Consciente del daño en términos de imagen que el escándalo patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, le está infligiendo al Gobierno, la oposición planea convertir el recinto en un “pelotón de fusilamiento”. Se espera una sesión larga, con artillería pesada contra el funcionario, incluyendo pedidos de emplazamiento de la comisión de Asuntos Constitucionales para tratar su interpelación.
“Adorni tiene que venir acá el 29 de abril pero no sé si llega. Es una mochila de plomo para el Gobierno. En algún momento Milei debería darse cuenta que no puede sostener más a un tipo que no pudo ni siquiera afanar con disimulo”, planteó un diputado opositor a esta agencia.
Además del caso Adorni, la oposición también agitará en el recinto otros temas sensibles, como la neutralidad argentina en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y los créditos hipotecarios a tasa preferencial otorgados por el Banco Nación a funcionarios y legisladores de La Libertad Avanza.
La reforma: puntos clave
El proyecto de reforma a la Ley 26.639 busca:
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Eliminar la prohibición automática de actividades extractivas en áreas periglaciares, permitiendo la exploración y explotación económica en aquellas zonas que no cumplan una “función hídrica comprobable” como reservas estratégicas de agua.
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Transferir facultades a las provincias para decidir qué zonas proteger y cuáles no, reduciendo la injerencia de la administración central.
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Mantener la prohibición de actividades económicas en glaciares.
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Crear el Inventario Nacional de Glaciares, a cargo del IANIGLA pero coordinado con la Secretaría de Energía.
La normativa actual (2010) protege tanto glaciares visibles como formaciones periglaciares (mezcla de suelos congelados de agua dulce, roca y sedimentos). La reforma introduce una distinción entre aquellas formaciones que efectivamente funcionan como reservas hídricas y aquellas que no, permitiendo en estas últimas el desarrollo de inversiones mineras.
Rechazo de la oposición y ambientalistas
Los bloques de la oposición dura y organizaciones ambientalistas rechazan la iniciativa, advirtiendo que quedaría sin efecto la prohibición de actividades que puedan afectar áreas consideradas reservas estratégicas de recursos hídricos, vitales para el consumo humano, la biodiversidad y el equilibrio climático.
El proyecto ya había generado polémica durante las audiencias públicas del 25 y 26 de marzo, donde expusieron unos 400 oradores (200 presenciales y 200 virtuales) de los más de 100.000 inscriptos, un formato que fue criticado por dejar afuera a miles de personas.










