## 🌍 Panorama Internacional Estados Unidos prorrogó parcialmente la suspensión de sanciones que permite al grupo ruso Lukoil abastecer sus estaciones de servicio fuera de Rusia hasta el 24 de abril de 2027. La decisión, publicada en un documento de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) disponible en el sitio web del Departamento del Tesoro, se conoce mientras los altos precios de la energía presionan al presidente Donald Trump y a los republicanos, a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato. Es la segunda extensión de la medida, después de que la exención se anunciara en diciembre y fuera prorrogada por primera vez a mediados de abril.
La nueva decisión llega una semana después de que Trump anunciara un acuerdo con Moscú sobre el suministro de gasoil ruso para el mercado estadounidense y otros países, según un informe de la agencia Xinhua. El gasoil, un combustible clave para transportistas y agricultores en Estados Unidos, se encareció tras el estallido de la guerra en Irán y superó de manera sostenida los 6,50 dólares por galón, equivalente a unos 3,8 litros. El costo de vida se consolidó así entre los principales temas de la campaña para las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que los demócratas podrían obtener el control de ambas cámaras del Congreso durante los dos últimos años del mandato de Trump.
El encarecimiento de los combustibles no se explica únicamente por la reducción del suministro vinculada al cierre del estrecho de Ormuz, una vía por la que circula cerca del 20% de los hidrocarburos mundiales. También influyeron los cuellos de botella en la producción de combustibles refinados. Entre los factores que afectaron el suministro figuran los ataques ucranianos contra refinerías rusas, lanzados en respuesta a los bombardeos de Moscú contra infraestructura civil en Ucrania.
La exención de sanciones tiene límites: el documento de la OFAC especifica que no habilita transferencias de fondos a personas o cuentas ubicadas en Rusia. A finales de enero, los activos internacionales de Lukoil incluían más de 200 estaciones de servicio en Estados Unidos, dos refinerías —en Rumania y Bulgaria— y el yacimiento petrolífero West Qurna 2, en el sur de Irak, considerado uno de los más importantes del mundo. En paralelo, Trump volvió a expresar su rechazo al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, durante una entrevista con Newsmax. “No soy muy partidario de Zelenski”, afirmó al ser consultado sobre el mandatario y sostuvo que, si se alcanza un acuerdo, no cree que vaya a ser con el actual líder de Ucrania.
Trump acusó a Zelenski de no querer negociar y dijo que, aunque este asegura estar dispuesto a hacerlo, sus acciones indicarían lo contrario. También afirmó que tanto el presidente ruso, Vladímir Putin, como el ucraniano querrían que terminara la crisis, pero señaló que le resulta más difícil tratar con el dirigente de Kiev que con su par ruso. Sobre los ataques ucranianos contra refinerías de petróleo rusas, los calificó de “una vergüenza” y reiteró que Zelenski no sería una persona conveniente para negociar.
Las declaraciones contrastaron con los esfuerzos de Zelenski por coordinar su respuesta con los aliados europeos. El mandatario ucraniano se reunió en Bruselas con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y mantuvo encuentros bilaterales con dirigentes europeos antes de participar, el viernes, en una cumbre de la Unión Europea. El jueves, Zelenski dijo al Financial Times que Ucrania dejaría de abstenerse de atacar refinerías rusas, al considerar que Moscú no estaba respetando la tregua sobre ataques a infraestructuras energéticas anunciada por Trump.
En una entrevista con el periodista británico Piers Morgan, lamentó el deterioro de la relación con Washington: “Es una lástima que estemos perdiendo a un aliado fuerte”, afirmó, en referencia a Trump y a Estados Unidos. Los líderes de la Unión Europea reafirmaron que mantendrán el apoyo financiero y militar a Ucrania y su compromiso de impulsar la adhesión de Kiev al bloque. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, sostuvo que la UE debe aumentar la asistencia a Ucrania y, a la vez, intensificar la presión sobre Rusia para llevar a Moscú a negociar. “No es momento de retirar el apoyo a Ucrania, tampoco de aliviar las sanciones a Rusia”, declaró ante la prensa junto a Zelenski y a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Von der Leyen informó que la UE trabaja en su vigesimosegundo paquete de sanciones contra Rusia y acusó a Moscú de incumplir el alto el fuego energético propuesto por Trump. Los dirigentes europeos también analizaron los preparativos de Ucrania para el próximo invierno y sus necesidades militares y financieras para 2026 y 2027. Zelenski agradeció el respaldo europeo y señaló que las prioridades de Ucrania son asegurar el suministro energético para el invierno, disponer de sistemas de defensa antiaérea y obtener financiación.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, pidió más apoyo para Kiev y reconoció la dependencia europea de tecnología militar estadounidense. “Starlink es realmente necesario para Ucrania y, desafortunadamente, a corto plazo Europa no puede reemplazar esta capacidad”, dijo antes de la cumbre. Kallas también mencionó las dificultades de coordinación con Washington y señaló que la UE había intentado persuadir a sus socios estadounidenses para que aumentaran la presión sobre Rusia. Costa y Von der Leyen, por su parte, reiteraron su respaldo a la futura adhesión ucraniana y celebraron la apertura de dos capítulos adicionales de negociación con el bloque.










