## 🌍 Panorama Internacional La abstención en las elecciones presidenciales de Brasil descendió del 21,08% registrado en la primera vuelta al 19,21% en el balotaje, una reducción de 1,87 puntos porcentuales. La jornada concluyó con la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flávio Bolsonaro. La participación pasó del 78,92% al 80,79% del electorado, de acuerdo con los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE) recogidos por medios brasileños cuando el escrutinio estaba prácticamente completo.
La cantidad de electores que no concurrieron fue la más baja registrada en una segunda vuelta presidencial desde 2006, informó el organismo. Con el 99,89% de las mesas escrutadas, Lula reunía 64.164.036 votos, equivalentes al 51,77% de los sufragios válidos. Bolsonaro sumaba 59.785.521, el 48,23%, según el corte final del escrutinio.
En comparación con la primera vuelta del 4 de octubre, el mandatario reelecto incorporó aproximadamente 10,28 millones de votos, mientras que su adversario sumó 3,68 millones. Así, Lula revirtió una desventaja inicial de unos 2,22 millones de sufragios y pasó a encabezar el resultado por alrededor de 4,38 millones. La mayor caída de la abstención se registró en Bahía y Pernambuco, dos estados del nordeste donde Lula obtuvo amplias ventajas.
En Bahía, la proporción de ausentes bajó del 19,97% al 16,74%; en Pernambuco, pasó del 18,17% al 15,19%, según un relevamiento basado en los datos electorales. Lula alcanzó el 71,31% de los votos válidos en Bahía y el 69,19% en Pernambuco. San Pablo también registró una mayor concurrencia: allí la abstención descendió del 22,54% al 19,79%, aunque Bolsonaro se impuso con el 53,85% de los votos válidos.
El aumento de votos de Lula superó ampliamente el crecimiento neto de la participación. El resultado se produjo en una segunda vuelta en la que ya no competían las demás candidaturas de la primera ronda y en la que, además, disminuyó la proporción de votos en blanco y nulos.










