## 🇦🇷 Salud e investigación nacional Un nuevo centro de investigación clínica ubicado en el barrio porteño de Belgrano proyecta desarrollar más de 400 ensayos clínicos simultáneamente en Argentina. Según las estimaciones difundidas durante una presentación a la prensa, su funcionamiento podría ampliar cerca de un 10% la capacidad de investigación clínica del país. El proyecto, denominado Libertador Research, prevé la participación de más de 300 investigadores, incluidos 55 investigadores principales, y de entre 5.000 y 10.000 pacientes por año.
Muchos de los profesionales que integrarán los equipos cuentan con trayectoria nacional e internacional en sus disciplinas y publicaciones en revistas científicas. Bajo la dirección médica de Alexis Doreski, médico neumonólogo e investigador clínico, el centro combinará infraestructura y tecnología con equipos interdisciplinarios de médicos, enfermeros, nutricionistas, farmacéuticos y bioquímicos. También buscará promover comunidades de pacientes y espacios de educación y acompañamiento terapéutico.
La institución prevé realizar estudios clínicos de mediana y alta complejidad en las fases I, II, III y IV, además de investigaciones observacionales y epidemiológicas. Las áreas contempladas incluyen oncología, enfermedades cardiometabólicas, inmunología, enfermedades poco frecuentes, neumonología y vacunas. A más corto plazo, entre las líneas de desarrollo previstas figuran también investigaciones en vacunas, cardiometabolismo, CAR-T y edición génica.
Doreski señaló que, pese a las dificultades de acceso a algunas prestaciones de salud en el país, la investigación clínica permite que pacientes participen en estudios realizados bajo estándares internacionales de calidad para el diagnóstico, el seguimiento y el tratamiento, con vigilancia intensiva. También destacó que la participación de especialistas de Argentina y del exterior puede favorecer el intercambio entre disciplinas y la formación de equipos sólidos. El edificio cuenta con 14 plantas e incluye un quirófano, un shockroom, camas para estudios de fases tempranas y espacios para atención ambulatoria, seguimiento y procedimientos.
Dispone, además, de unidades de tratamiento de aire diseñadas para cumplir exigentes estándares internacionales de calidad ambiental. Según lo informado, estas condiciones permitirán abordar investigaciones de alta complejidad que requieren recursos superiores a los de un centro ambulatorio convencional. La farmacia está equipada con tecnología de última generación e incluye una cabina de bioseguridad validada bajo estándares GMP, sigla en inglés para buenas prácticas de manufactura.
Estos recursos técnicos están previstos para responder a las necesidades de los proyectos y a las exigencias de cada estudio. La formación continua será otro componente del centro: habrá un auditorio y tres aulas para capacitar a profesionales de la salud en investigación clínica y organizar charlas educativas destinadas a pacientes, familiares y la comunidad. Los espacios apuntan a facilitar el intercambio de conocimientos y la actualización permanente de los equipos.
Doreski sostuvo que la calidad de un centro depende principalmente de la formación de sus profesionales y de la capacidad de organizar el trabajo. Añadió que la arquitectura puede contribuir a ese objetivo y facilitar que los especialistas compartan experiencia, accedan a oportunidades de capacitación y apliquen esos conocimientos en proyectos de complejidad creciente.










