## 🌍 Panorama Internacional Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, llega con ventaja a la segunda vuelta electoral prevista para este domingo, después de una ajustada victoria el 4 de octubre. Su padre, condenado a 27 años de prisión por planificar un golpe de Estado, le confió la tarea de derrotar al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva. Abogado de profesión, Flávio nació en 1981 y fue elegido diputado estatal de Río de Janeiro a los 21 años, antes de que el ascenso político de su padre convirtiera el apellido Bolsonaro en una de las marcas más influyentes del país.
Cumplió cuatro mandatos en la legislatura estatal y llegó al Senado en 2018, el mismo año en que Jair Bolsonaro ganó la presidencia. Su carrera política se consolidó en Río de Janeiro, donde se enfocó principalmente en políticas de seguridad pública de línea dura y en la defensa de policías y otras fuerzas de seguridad. Su campaña actual mantiene esa orientación: promete reducir la edad de responsabilidad penal y endurecer la respuesta frente a los delitos violentos.
También se ha acercado a los militares. Flávio es considerado más moderado y conciliador que su padre. Durante los reiterados enfrentamientos de Jair Bolsonaro con el Congreso y el Supremo Tribunal Federal, el senador cultivó vínculos con legisladores y actuó como un puente informal entre el expresidente y el Senado. “Flávio tiene más tacto que su padre”, afirmó Gilson Machado, exministro de Turismo, quien conoce a Jair Bolsonaro desde la década de 1990 y a su hijo desde hace más de diez años.
En marzo, Flávio pidió que ciertos grupos fueran clasificados como organizaciones terroristas y, en mayo, viajó a Estados Unidos para plantear la iniciativa directamente ante Donald Trump. Lula y sectores de la izquierda brasileña rechazaron la propuesta al considerar que representa una amenaza para la soberanía del país. Cuando Estados Unidos anunció que esos grupos recibirían la designación de organizaciones terroristas, Bolsonaro agradeció a Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, y describió la decisión como una respuesta a su pedido.
El senador también prometió buscar una amnistía amplia para su padre y otros condenados por el intento de golpe. Si el Congreso no avanza con esa medida, dijo que recurriría al indulto presidencial. En materia internacional, se prevé que un eventual gobierno suyo conserve buena parte del alineamiento de Jair Bolsonaro, en particular la cercanía con Estados Unidos.
Entre sus apoyos se cuentan el voto religioso y la base política que acompañó a su padre. Flávio también ha logrado afianzarse socialmente en las extensas favelas brasileñas, un espacio de peso en la vida política y electoral del país.










